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 Economía 31-05-10
• Trece pymes compiten por los Premios LídeRes 2010 con sistemas innovadores que demuestran que se puede ser rentable sin dañar al planeta. Empresa Creaciones Oscaritos encanta en Puerto Rico por la calidad y variedad que impregna en la elaboración de sus prendas
Por: Lucía Navas
Aída Mayorga y su esposo Oscar Garcíamuestran parte de la ropa para bebé bordada a mano, característica que ha hecho a Creaciones Oscaritos conquistar la demanda internacional. A la par Samantha Duarte, coordinadora de Premio LídeRes 2010.LA PRENSA/R. ORTEGAMuy pocas veces las historias de éxito de las pequeñas y medianas empresas logran ocupar los primeros puestos en eventos de reconocimientos nacionales y en el exterior. Creaciones Oscaritos ha demostrado ser de esas excepciones. Los últimos cuatro años se ha llevado el Premio a la Producción Más Limpia (PPML) en Nicaragua y también obtuvo el Premio Nicaragüense de Liderazgo Empresarial Sostenible, Premio LídeRes en su primera edición. Ambos reconocimientos los mereció por ser una empresa modelo, donde la confección de líneas de ropa de niños y niñas aparte de ser de excelente calidad, generar decenas de empleos, está basada en un sistema de protección al medio ambiente. Además, es considerada un ejemplo de cómo se puede empezar prácticamente de la nada a llegar a ser un exportador fuerte de confección de ropa de niño y niña. Creaciones Oscaritos es proveedor exclusivo de líneas de ropa en Puerto Rico para la marca River. El éxito de Creaciones Oscaritos se debe a que está constantemente innovando, cada tres meses diseña nuevos estilos. “En Nicaragua sí se puede salir adelante, con tesón, ganas de trabajar y sin complejos de ningún tipo”, afirma Aída Patricia Mayorga, copropietaria. Empresas con visión de RSE en crecimiento en CA
El profesor Demetrio Polo-Cheva, director adjunto del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (CLACDS) del Incae de Costa Rica, aseguró que las empresas a nivel centroamericano cada vez están adoptando diferentes programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), al entender que no pueden quedarse al margen de esta exigencia mundial.
“Si comparamos dónde estamos hoy con dónde estábamos hace quince años hemos avanzado mucho, antes el tema de la RSE era visto como algo impuesto y hoy es asumido como un compromiso”, afirmó Polo-Cheva.
Sostiene que la Responsabilidad Social, pese a ser voluntaria, no ha de ser vista como un gesto altruista o una moda pasajera, sino como políticas que han de adoptar las empresas, ya que está demostrado que generan credibilidad y confianza entre los consumidores y que, al mismo tiempo, también mejoran la motivación y la lealtad de los empleados.
Ejemplifica que en las Pymes aplicar estas prácticas les supone mejorar su competitividad y asegura su futuro a mediano y largo plazo.
Lo interesante, dice, es que la motivación puede ser mejorar la imagen de la empresa, pero cuando se implementan empiezan a transformar a la empresa y sus colaboradores.
“Es verdad que en Centroamérica son pocas todavía, es un número incipiente. Además, a medida que se va generalizando la RSE, es algo que la sociedad está comenzando a exigir”, afirma.
Sostiene que ante estas realidades los Gobiernos en cada uno de nuestros países les supone adoptar nuevos roles para incentivar, no sólo fiscalmente, a qué más allá implementando la RSE.
“Lo que tiene que estar claro es qué tipo de inversión se quiere para el país. Se quiere vender mano de obra barata porque está mal calificada, o una inversión que genere nuevas capacidades dentro del país”, dice.
Agrega que por ello es importante seleccionar el tipo de capital a atraer, el cual tenga apropiada la RSE porque supone una serie de beneficios inmediatos y a largo plazo. Premio LídeRes 2010, segunda edición
Los ganadores del Premio LídeRes 2010 se darán a conocer el próximo nueve de junio. Ésta será la segunda ocasión que se da el premio. Son trece pequeñas y medianas empresas que clasificaron a la etapa final. El premio cuenta con dos categorías: de “Impacto Social/Ambiental Demostrado” donde están compitiendo Tecnoagro, Semillas Acuáticas, S.A., Lácteos Villanueva, Oscaritos, Fertilizantes Prisa, Ostuma Faros, y La Gaviota.
La segunda categoría es “Propuestas de Responsabilidad Social Empresarial” y están Cooperativa Mutisectorial El Rey, Agrolac, Grupo ESE, Instituto Técnico José Dolores Estrada, Mi Fogón, Backpaquers Inc.
En ambos casos serán distinguidas estas Pymes por el esfuerzo que han hecho en materia de responsabilidad social y por su incidencia laboral y en su entorno.
El premio lo impulsan Agora Partnerships, la Agencia de Cooperación Alemana, Citi Foundation, el DED, ProPemce y la Unión Nicaragüense para la Responsabilidad Social Empresarial (UniRse). Actualmente su empresa diseña más de 200 modelos y exporta mensualmente 20,000 piezas de ropa de niño y niña, a Puerto Rico y Estados Unidos. Esta empresa marca la diferencia en que no se limita a brindar empleo a muchas familias de Masaya, pues beneficia con diferentes programas comunitarios y ayuda a personas que, como estos emprendedores, desean salir adelante pero no saben cómo superar las limitaciones. Aída Mayorga y su esposo Oscar García Palacios comenzaron en 1996. Aída elaboraba pañaleras y sabanitas para bebé y su esposo era quien buscaba a los clientes entre los comerciantes de Masaya. “Tan mala era nuestra situación económica, que empezamos a producir con una máquina de coser de pedal prestada a un familiar cercano. Fueron tiempos difíciles pero Dios y nuestra voluntad de salir adelante nos permitieron enfrentar todos estos obstáculos que se presentaron al inicio de nuestras operaciones”, rememora Mayorga. En sus inicios obtuvieron un préstamo de dos mil córdobas con los que compraron telas para hacer pañaleras, que lograron colocar en el Mercado Oriental. En el 2002 la suerte les tocó a la puerta. Un empresario de origen español, pero radicado en Puerto Rico, que visitaba Nicaragua quedó tan encantado por la calidad de los vestiditos de niñas que les buscó y desde entonces la empresa Oscaritos les elaboran las prendas infantiles que vende en sus tiendas. Catorce años después de sus inicios con la máquina de coser prestada, Creaciones Oscaritos cuenta con 65 máquinas industriales computarizadas y emplea a 38 mujeres de Masaya y subcontratan a dos pequeñas empresas adicionales. Visión comunitaria “El calor humano de las personas que trabajan con nosotros nos ha hecho también salir adelante y no quiero obviar que la fe en Dios nos da la fortaleza”, afirma Aída Mayorga. La prosperidad de la que hoy gozan estos empresarios no sólo tiene que ver con el empeño sino también con los programas de sostenibilidad ambiental que han venido desarrollando y que ha contribuido a la rentabilidad del negocio. También ejecutan varios programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), pero no como un acto altruista, sino un verdadero compromiso en que su negocio ayude a reducir la pobreza de la comunidad Danilo Aguirre, en Masaya. “Aquí somos pastores de una Iglesia, pero no nos enfrascamos sólo en el trabajo pastoral, sino en poder capacitar a esa gente, pues es un lugar dónde hay mucho por hacer”, afirma Mayorga. Problemas de droga, analfabetismo, escasez de agua potable son de los que se sufre en esta comunidad. Trabajan como profesores voluntarios en la escuela de la comunidad, suscribieron convenios con universidades privadas a través de los cuales se otorgan becas de estudio a jóvenes de la localidad. Han ayudado a pequeños fabricantes de hamacas y panaderías a hacer rentables sus negocios. Se aliaron con una empresa de caramelos y juntos proporcionan leche y galletas a los escolares de la localidad. A lo interno de la empresa también implementan programas en beneficio de los trabajadores y sus familias. “Creemos fielmente que el presente y futuro de Nicaragua son nuestros hijos y de las personas que trabajan con nosotros, por eso para Navidad se les entrega regalos. Y para la época de clases se les proporciona los uniformes, porque muchos de nuestros trabajadores tienen hasta 5 hijos y sabemos que no pueden solos con los gastos para mandarlos a la escuela”, refiere Mayorga. Pero no se limitan a Masaya. La empresa Oscaritos hizo una alianza con los productores de paste para baño, de Chichigalpa. “Ellos nos proveen paste de calidad y nosotros con los pedazos de tela que sobran, no los botamos, sino que los usamos como etiqueta que les pegamos y ahora los estamos vendiendo en los supermercados de WalMart”, cuenta. Esa estrategia de disminuir los desperdicios de tela y con ello reducir la contaminación que pueda generar la empresa, les ha permitido ganar cuatro años seguidos el Premio Producción Más Limpia (PPML). A la empresa el beneficio igual es económico, pues con la implementación de sistemas de producción más limpia, les ha significado un ahorro de 13 por ciento de la generación de energía eléctrica y reducir un 21 por ciento el desperdicio de la tela que es su principal materia prima. “Uno se pone los límites, pues si bien el dinero al principio es difícil conseguirlo, la idea es ingeniar la manera de superar ese obstáculo. Se puede, nosotros aquí estamos hoy, y sabemos que muchos otros pequeños empresarios pueden salir adelante”, asegura Óscar García. Entre las nuevas metas inmediatas está obtener la certificación de la empresa y para ello van a poner en marcha el sistema de gestión ambiental. “Queremos hacer un mapeo para encontrar los elementos de contaminación de la empresa para superarlos. Ahora que ya se firmó el tratado comercial con la Unión Europea, ese mercado es muy exigente y las Pymes debemos estar preparadas para entrar y para ello necesitamos muchas certificaciones y una de ellas es la de gestión ambiental”, afirma García. También van a implementar un sistema de calidad, para mejorar todos los procesos de obtención de materia prima y de la elaboración de las prendas. Los planes de futuro a nivel empresarial es exportar a Alaska, con diseños exclusivos elaborados con material orgánico.
A los ganadores del primer lugar de la primera categoría les será entregado en efectivo ocho mil dólares y una asesoría para el fortalecimiento empresarial por un período de tres meses, además de cursos de RSE y la posibilidad de usar la marca Líderes en la parte del mercadeo. Samantha Duarte, coordinadora Premio Líderes. LA PRENSA/ R. ORTEGASer responsables socialmente es rentable
Creaciones Oscaritos son un ejemplo claro de que las empresas en el mundo actual no logran hacer negocios únicamente pensando en las ganancias a obtener, pues la nueva exigencia es que sean productivas con prácticas amigables con el medio ambiente y siendo responsables con su entorno social. Samantha Duarte, coordinadora de Premio LideRes 2010, afirma que más que un concepto, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se imprime como una marca de reconocimiento de éxito mundial, pues las empresas que demuestran ser rentables implementando sistemas de producción sin contaminación y volviéndose aliados de la comunidad, se les abren mejores oportunidades. Duarte sostiene que en Nicaragua cada vez más empresas, especialmente Pymes, están tomando conciencia que la responsabilidad es de todos en conservar el planeta. La fortaleza que estas empresas tienen es que están desarrollando distintos programas de impacto en la comunidad y de tal manera, inspirar a otros empresarios del sector a impulsar proyectos que generen negocios sostenibles con beneficios económicos, sociales y ambientales.
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